miércoles, 20 de agosto de 2008

Los ascetas contra los modernos.

Simpre mi madre solía citar una poesía de Amado Nervo que le dedica a Kempis, quien lo había herido con una enfermedad mortal... el sentimiento trágico de la vida...


Ha muchos años que busco el yermo,
ha muchos años que vivo triste,
ha muchos años que estoy enfermo,
¡y es por el libro que tú escribiste!
***
¡Oh Kempis, antes de leerte amaba
la luz, las vegas, el mar Oceano;
mas tú dijiste que todo acaba,
que todo muere, que todo es vano!
***
Antes, llevado de mis antojos,
besé los labios que al beso invitan,
las rubias trenzas, los grande ojos,
¡sin acordarme que se marchitan!
***
Mas como afirman doctores graves,
que tú, maestro, citas y nombras,
que el hombre pasa como las naves,
como las nubes, como las sombras...
***
huyo de todo terreno lazo,
ningún cariño mi mente alegra,
y con tu libro bajo del brazo
voy recorriendo la noche negra...
***
¡Oh Kempis, Kempis, asceta yermo,
pálido asceta, qué mal me hiciste!
¡Ha muchos años que estoy enfermo,
y es por el libro que tú escribiste!

AMADO NERVO.

sábado, 16 de agosto de 2008

Epitafio para sí mismo - Ibn Al-Zaqqâq

De vuestro lado me robó la muerte,
inexorable ley de los humanos.

En ella os precedí; pero, a la postre,
no tardaremos en hallarnos juntos.

Decid, por vida vuestra y por mi sueño:
¿No fué vuestro vivir una delicia?

Ore por mi quien por mi tumba pase,
y pague a la amistad la fe jurada.
Ibn al-Zaqqâq

miércoles, 30 de enero de 2008

Soy un mendigo

Dentro de aquella palabra Tu te escondes,
creo que te tengo al pronunciarte
sólo Tu sabes que estoy loco al creerlo
sólo si te dejo libre te poseo.

Vivir como el errante o el peregrino, es un desafío
saber enmendar la desesperanza, por no contar contigo
es algo que solo Tu puedes indicar, Tu amor es infinito
pero mi corazón es un mendigo,

no se soportar la riqueza.
Como la boca desesperada del sediento
cuando recibo el agua de Tu fuente,
mi boca no sabe beber tanto.

Soy un mendigo, y solo Tu
puedes enseñarme a beber de Tu agua.

Soy un mendigo, un mendigo orgulloso
mi pobreza es mi riqueza,
mi pobreza es mi excusa.
Solo tú puedes sacarme de la calle,
solo tu puedes hacer útiles mis manos.

¿Por qué desenterrar lo seguro?
¿Por qué abrir puertas inciertas?
Tu corazón es infinito, y yo soy un mendigo.
Tus campos requieren mucho trabajo y mis manos son inútiles.